No puede ser que el rédito de 2 títulos otorgue tanta manga ancha para tales despropósitos. No puede ser que, parapetado tras la mala gestión del club, tome tantas decisiones equivocadas. No puede ser que el 'engañoso' respaldo de la afición le impida una mínima autocrítica. No puede ser que su buen uso del verbo en sala de prensa hipnotice la capacidad crítica de los profesionales que habitualmente cubren la actualidad rojiblanca. No puede ser que Quique Sánchez Flores se vaya de rositas en la desastrosa temporada que está protagonizando el Atlético de Madrid.