Mourinho atacaba; Guardiola no respondía: críticas al portugués y halagos al catalán. Eso era antes. Ahora, Mourinho ataca; Guardiola ataca: críticas al entrenador del Real Madrid y halagos al del Barcelona. Moraleja: da lo mismo lo que haga uno y otro. Mourinho es el malo y Guardiola es el bueno.