España siempre ha tenido grandes campeones aunque nunca al nivel de ahora. Rafa Nadal, Pau Gasol, Alberto Contador, Fernando Alonso, Jorge Lorenzo son en la actualidad lo que anteriormente fueron los Manolo Santana, Manuel Orantes, Ángel Nieto, Severiano Ballesteros o Miguel Indurain. Por el contrario, nuestro país siempre había carecido de éxitos importantes a nivel colectivo. Lo achacábamos al carácter español. En deportes de equipo mirábamos con envidia a los conjuntos de la extinta Yugoslavia, capaces de competir y ganar en disciplinas tan variadas como baloncesto, waterpolo, voleibol, balonmano, etc. Sin embargo, nuestro deporte, desde hace ya un tiempo a esta parte, se ha hecho adulto. Ha alcanzado una madurez, un poso y un nivel competitivo que hace que los títulos caigan uno detrás de otro. Hoy, por suerte, los éxitos forman parte de lo cotidiano en la cultura deportiva española.
