Cristiano Ronaldo tiene unas condiciones físicas
excelentes para el deporte pero no es apto para el juego colectivo. El portugués,
por su concepción del mundo y la forma socializarse con el resto de humanos,
debería haber elegido una disciplina deportiva individual. Cristiano no entiende
el fútbol como un deporte de equipo; solo disfruta con sus goles y solo le
atormentan sus fallos. Para CR7 solo existe el ‘yo’. Los compañeros de equipo,
de la selección, la Liga, la Champions, la Eurocopa o el Mundial no son para él
más que simples instrumentos para alcanzar sus objetivos particulares. Cristiano
no sueña con levantar trofeos junto a sus compañeros; él sueña con galardones y
reconocimientos individuales. El luso no ve al Barça como rival pero sí ve a
Messi como adversario. Si los títulos
con sus equipos no fuesen condición casi indispensable para ganar el ‘Balón de
Oro’, Cristiano ‘pasaría’ de ellos; los quiere simplemente por egoísmo puro y
duro.
