Parece mentira que clubes con presupuestos superiores a los 400 millones de euros y con casi la totalidad de sus plantillas repletas de jugadores internacionales de talla mundial acaben dependiendo de un solo jugador pero así es. Tal afirmación pudiera parecer un reproche a Real Madrid y F.C. Barcelona pero nada más lejos de la realidad. En verdad es el mayor de los elogios que se puede hacer a dos fenómenos: Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Dos jugadores capaces de convertir, permítaseme la exageración, un juego de equipo en uno individual. La Liga está en sus pies.
