Hay algunos especialistas en ‘La Roja’ que aseguran que no hay nada que hacer. Que la convivencia de la selección ya no es la misma y, lo que es peor, que nunca volverá a ser la que fue. Los más optimistas confían, sin embargo, que el paso del tiempo borre sinsabores y magulladuras y atenúen el mal rollo existente –éste nadie lo niega-.
