A Nadal no le gusta el Masters de Madrid. No le ha gustado nunca pero cada año que pasa resulta más evidente. El descontento de Rafa, lejos de apaciguarse con el paso del tiempo, va en aumento. Su actitud tan hostil hacia un torneo español siempre ha extrañado, aún teniendo razón en algunas de sus quejas. Sin embargo, lo de este año ya supera lo lógico y lo razonable. Está bien discrepar, debatir o discutir pero la postura beligerante del manacorense con todo lo que tenga que ver con el Mutua Madrid-Open no puede ser aceptada.
